Plan de Formación en Ciudadanía Deportiva

El Plan Estadio Seguro de la Subsecretaría del Interior, se encuentra impulsando un Plan de Formación en Ciudadanía Deportiva, cuyo propósito es aportar a la formación ciudadana de diversas comunidades en distintos contextos sociales, a través de actividades vinculadas al deporte, para que las personas se desenvuelvan como ciudadanos y ciudadanas socialmente responsables, contribuyan a la convivencia y bienestar común, participen activamente en la sociedad y valoren la diversidad social y cultural, en pos de fortalecer la convivencia en competencias deportivas, fundamentalmente en tres contextos:

  • Espectáculos de fútbol profesional (estadios, clubes y asistentes);
  • Establecimientos educacionales reconocidos por el Estado (básica y media);
  • Entornos barriales (organizaciones sociales de hinchas, organizaciones territoriales y funcionales y niños, niñas y jóvenes que participen de organizaciones deportivas).

 ¿Qué es la Formación en Ciudadanía Deportiva?

 El deporte se puede constituir como una práctica pedagógica orientada a la transformación social, a través de su práctica como medio de inclusión y potenciador del desarrollo humano integral, fomentando el aprendizaje de valores como la convivencia, la solidaridad, la tolerancia, la democracia, la cultura ciudadana, la no violencia, entre otros (Gaviria y Arboleda en Chaverra (coord.) 2009).

En este sentido, se propone impulsar la Formación en Ciudadanía Deportiva, entendida como un proceso formativo que permite que las personas -en distintos contextos- desarrollen actitudes que resultan fundamentales para la convivencia social en sus comunidades, a partir de experiencias de aprendizaje en contextos deportivos. La Ciudadanía Deportiva busca promover actitudes ciudadanas como la responsabilidad social, convivencia, participación, liderazgo y trabajo en equipo, valoración de la diversidad social y cultural, deportividad y juego limpio, compañerismo, entre otros, no sólo para fortalecer las interacciones y convivencia en contextos deportivos, sino que también en todos aquellos espacios compartidos por los miembros de una comunidad.

Principios orientadores de la Formación en Ciudadanía Deportiva 

  • La visión del otro y la no discriminación apuntan a promover en los espectáculos de fútbol profesional, escuelas y entornos barriales actitudes que favorezcan las relaciones con los demás, entre las que destacan: la empatía; la tolerancia; el respeto por las diferencias; el aceptar y valorar la diversidad; demostrar compromiso por la defensa de la dignidad humana y de los Derechos Humanos; valorar el aporte de los otros; y valorar la identidad y culturas propias.
  • La convivencia social apunta a que los miembros de distintas comunidades desarrollen en contextos deportivos la capacidad de co-existir pacíficamente con otras personas en un marco de respeto mutuo y de solidaridad recíproca, sin negar la presencia de conflictos –inevitables y consustanciales a las interacciones en el marco competencias deportivas–. Para esto, es esencial considerar principios fundamentales como el respeto a las ideas, la tolerancia, la aceptación y valoración de la diversidad, la solidaridad, entre otros.
  • La deportividad y “el juego limpio” apuntan a que las personas aprendan a valorar el comportamiento leal, honesto y de buena convivencia en el juego y en el deporte, fundamentalmente con el oponente. En este sentido, la deportividad y el “juego limpio” relevan el juego y la competencia deportiva por sobre la enemistad que produce la rivalidad deportiva. La deportividad es un atributo fundamental para el desarrollo de toda actividad deportiva y representa las consecuencias positivas de jugar según las reglas, usar el sentido común y respetar a los compañeros, árbitros, rivales y aficionados

Componentes de la Formación en Ciudadanía Deportiva

  • Eje temático 1: Responsabilidad social

La responsabilidad social es un valor cívico que apunta a promover en espectáculos de fútbol profesional, escuelas y entornos barriales el desarrollo de una ciudadanía responsable, consciente, a la vez, de sus derechos y de sus deberes con la comunidad, con base en el reconocimiento de sus derechos y de sus responsabilidades y reconociendo que la calidad de nuestras vidas depende tanto o más de nuestras propias acciones que de las que pueden hacer otros.

  • Eje temático 2: Convivencia 

a) Convivencia: las competencias deportivas implican el desafío de que sus miembros co-existan pacífica y armónicamente, en un marco de respeto mutuo y solidaridad recíproca, de reconocimiento y respeto por la diversidad, y de valoración y aceptación de las diferencias.

b) No discriminación e inclusión: la inclusión social puede definirse como un proceso sistemático y permanente de las sociedades para hacer cumplir, respetar y proteger los derechos humanos de todos los individuos de una sociedad por medio de la garantía de condiciones de igualdad, con independencia del origen social de las personas. Dicho en otros términos, en el núcleo de la inclusión social se encuentra la posibilidad de acceso a relaciones sociales conducentes a la igualdad de la libertad de las personas para ser lo que deseen y valoren en la vida.

La Formación en Ciudadanía Deportiva apunta, principalmente, a tres ámbitos de inclusión social en los estadios, las escuelas y los entornos barriales.

  • Género (inclusión de mujeres en y a través del deporte, erradicación de expresiones misóginas y machistas en el deporte)
  • Diversidad sexual (inclusión de la diversidad sexual en y a través del deporte y erradicación de expresiones homofóbicas en el deporte)
  • Diversidad nacional y étnico-racial (inclusión de la diversidad nacional -extranjeros y migrantes- y erradicación de expresiones xenofóbicas en el deporte).

c) Deportividad y juego limpio: la deportividad y el juego limpio son actitudes fundamentales en el deporte, ya que representan las consecuencias positivas de jugar según las reglas, usar el sentido común y respetar a los compañeros, árbitros, rivales y aficionados. Alude a la valoración del comportamiento leal, honesto y de buena convivencia en el deporte, fundamentalmente con el oponente.

d) Resolución pacífica de conflictos en contextos deportivos: se entiende como la intención y voluntad de las personas en resolver una disputa originada en el marco de competencias deportivas. Se trata de una habilidad social que contribuye y enriquece la vinculación entre las personas, lo que implica considerar los intereses de la otra parte involucrada en el proceso, estar dispuesto a ceder en las posiciones personales para llegar a una salida que beneficie a las partes involucradas en el conflicto, a fin de mantener, cuidar y enriquecer la convivencia. Por tanto, el proceso de resolución pacífica de conflictos involucra reconocer igualdad de derechos y oportunidades entre las partes en la búsqueda de solución que satisfaga a ambas partes, restablecer la relación y posibilitar la reparación si fuere necesario.

  • Eje temático 3: Participación social

a) Participación social:  Existe consenso en señalar que el deporte es un canal de sociabilidad y que tiene un valor pedagógico para la transmisión de aquellos valores cívicos que fundamentan la convivencia social, pacífica y solidaria, además de tener un papel relevante en los procesos de integración social y producción de sociabilidad (Villenas en Alabarces 2003). En este sentido, la participación es entendida como el conjunto de actividades voluntarias mediante las cuales los miembros de una sociedad participan en la selección de sus gobernantes y directa e indirectamente en la elaboración de la política gubernamental. En tanto que participar en la esfera pública, significa la búsqueda de influenciar mediante la actuación en el espacio colectivo (la sociedad, la agrupación, el Centro de Alumnos, las organizaciones sociales de hinchas, las organizaciones deportivas, entre otros) donde los ciudadanos interactúan con otros mediante los recursos del discurso y la persuasión, descubren sus identidades y deciden mediante la deliberación colectiva acerca de temas de interés común.

b) Liderazgo: es el conjunto de habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene para influir en la forma de ser o actuar de las personas o en un grupo de trabajo determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo hacia el logro de sus metas y objetivos. También se entiende como la capacidad de delegar, tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar un proyecto, de forma eficaz y eficiente, sea éste personal, social  o institucional.

  • Eje 4: Valoración de las identidades locales y de la diversidad social y cultural

La dualidad diversidad/homogeneidad es quizá una de las que con mayor fuerza y recurrencia se hace presente en la cotidianeidad juvenil. Por una parte, la mayoría de los/las jóvenes reivindica para sí la diversidad: de estilos, de formas, de modelos de vida, etc. Sin embargo, esta aparente diversidad y tolerancia esconde, al interior de cada grupo, tribu o colectivo una cuota de homogeneidad. La diferencia que se hace con los «otros», con los de «afuera» implica, en la mayoría de las situaciones, producir y explicitar marcas o signos que los identifiquen o agrupen como tales, estableciendo con ello parámetros evidentes y reconocibles, tanto para los miembros del grupo, como para los de afuera.

En un contexto en el que la homogeneidad del grupo se impone por sobre las individualidades de sus miembros, las posibilidades de cultivo de la intolerancia y la discriminación hacia grupos y personas que son portadoras de las «diferencias» es una probabilidad que se acentúa paralelamente al grado de rigidez de las convicciones y argumentaciones de sus miembros. En este punto, quizá un buen ejemplo lo constituyen las barras de fútbol profesional como las más evidentes, pero no exclusiva.